Novedades editoriales de febrero

Libro Marx, Engels y la revolución de 1848Fernando Claudín, 448 pags., 22,00 €

En 1848 el fantasma del comunismo comenzaba su andadura plantando batalla contra la religión, el poder de los opresores y los explotadores capitalistas. En el breve lapso de un año, las revoluciones estallaron en las principales capitales del Viejo Mundo reclamando un cambio radical en el sistema que dignificara a los oprimidos y explotados, a los desfavorecidos y a quienes vivían en los márgenes de la política. En este contexto, Karl Marx y Friedrich Engels vislumbraron una Europa más justa y social, y por ello participaron activamente en la formación de asociaciones y en la configuración tanto de su discurso y como de su actividad.

Fernando Claudín, político, militante y una de las mentes más lúcidas del siglo XX, desgranó en Marx, Engels y la Revolución de 1848 la correspondencia que Karl y Friedrich mantuvieron en esa época, El manifiesto comunista y sus artículos en las revistas La Gaceta Renana y La Nueva Gaceta Renana, para mostrar cómo fue el proceso revolucionario de 1848 y cuál fue el papel desempeñado por dos de sus protagonistas. Claudín nos desvela en estos testimonios y documentos el legado truncado de una Europa que pudo ser y nos presenta la revolución como un horizonte de acción militante.


Libro Memorias de un revolucionarioVíctor Serge, 560 pags., 26,00 €

Inseparable del devenir del siglo XX, en especial del ciclo revolucionario que se abre en 1917, la figura de Víctor Serge no ha parado de crecer. Hijo de exiliados rusos, su infancia queda simbolizada en la muerte por miseria de su hermano. En 1917, recala en la Barcelona insurrecta; será amigo íntimo de Salvador Seguí,; cuando de Rusia llegan las noticias de ocutubre, decide partir hacia allí. Testigo y protagonista, nos deja incomparables retratos de algunas de las más hondas personalidades de su tiempo: Kropotkin, Lenin, Trotsky, Zinoviev, Gorki, Esseni, Maiakowski...

Del anarquismo al bolchevismo, Serge será sin embargo rápidamente onsciente de la degeneración del estado soviético. Su crítica a los atropellos, la represión y los crímenes le deparó el acoso y el gulag. Sufrió así el periplo de la disidencia rusa: difamación, censura, prisión, y finalmente deportación y expulsión de la URSS. Serge jamás claudicó. Para el revolucionario que siempre fue, cada hombre es responsable de sí mismo y del prójimo. 


Libro ¿Cómo terminará el capitalismo? Ensayos sobre un sistema en decadenciaWolfgang Streeck, 194 pags., 25,00 €

Está el capitalismo entrando en su fase terminal? A pesar de que la cuestión de la «crisis definitiva» de este sistema socioeconómico ha sido recurrente en todos los momentos decisivos del largo siglo XX (Gran Guerra de 1914, crisis de 1929, Segunda Guerra Mundial, crisis de la década de 1970), tras los cuales el capitalismo ha sido capaz de mutar para desencadenar a continuación escenarios de crisis todavía más formidables y complejos que en el caso precedente, la respuesta ofrecida en este libro es rotundamente afirmativa. Las tendencias de crisis detectadas en la actualidad (crisis de endeudamiento, crisis bancaria y financiera, crisis de la democracia, crisis ecológica y crisis geopolítica) se aproximan en opinión de Streeck a límites difícilmente superables en el marco de reproducción actual del capitalismo realmente existente. Tal y como muestra éste libro, desde la década de 1970 este ha entrado en una senda de estancamiento jalonado por una sucesión de crisis financieras asociadas a cortos periodos de crecimiento, que han desembocado en la crisis sistémica iniciada en 2007 y que lejos de reabsorberse con facilidad sigue erosionando de modo consistente las posibilidades de crecimiento y las respuestas políticas democráticas a un nuevo paradigma de comprensión y gestión de la actividad económica y financiera. La crisis de rentabilidad se ha traducido en un incremento de la redistribución oligárquica de la renta y la riqueza y ésta en una creciente desigualdad estructural, que mina gravemente los sistemas democráticos e impone modos de gestión política altamente autoritarios. Como consecuencia de todo ello, el capitalismo democrático, empujado por sus contradicciones internas y en ausencia de un sujeto político antagonista similar al que en otro tiempo representó el movimiento obrero, parece haber entrado en una espiral de descomposición, frente a la cual la única alternativa consiste en «ganar tiempo» por parte de las clases y elites dominantes, que apuestan ciegamente por la reconstrucción sin matices del actual modelo de explotación y privilegio. Si se comparte este análisis, la tarea de la crítica y la política de los nuevos movimientos antisistémicos ya no consiste en propugnar soluciones parciales o en elaborar esquemas para una reforma imposible, sino en optar audazmente por la construcción, en el entorno de caos sistémico creado por las elites económicas y políticas actuales, de un horizonte genuinamente poscapitalista.


Libro Nuestro MarxNestor Kohan, 608 pags., 20,00 €

Este libro seguirá el hilo de las interpretaciones que cada corriente y cada época han ido dando al marxismo. Se polemizará desde aquí contra aquellas más propias de un pensamiento domesticado y se pretenderá recuperar lo que consideramos la esencia del proyecto consignado en El Capital: demostrar la historicidad del capitalismo, desvelar sus procesos de fetichización y, sobre todo, probar que es un sistema social que puede ser superado. Porque la meta, tanto de Marx como de quienes esto escriben es precisamente ésa: superar el capitalismo; acabar con una economía y con un mercado que no son nada sin dominación y poder, sin violencia de unas clases sobre otras.

Por ello, lo que aquí presentamos es un Marx al que llamamos nuestro, pero que tiene una historia muy anterior a la nuestra, y que en América y otras muchas partes del globo pretendió ser aplastada a sangre, picana, capucha y fuego. Se acusó a los suyos, se nos acusó, de ser «delincuentes », «terroristas» y «subversivos». Nos torturaron y nos desaparecieron. Quemaron las personas y los libros, incendiaron las bibliotecas. Querían borrar al marxismo de la faz de la tierra...

Pero nuestros muertos no han muerto. Al igual que Marx, renacen con cada nueva rebelión. Así que aquí estamos... Esta lucha no terminó, acaba de empezar.