Hacer Pueblo nº 17 (febrero 2022)
Novedades editoriales de febrero
Libro Marx, Engels y la revolución de 1848, Fernando Claudín, 448 pags., 22,00 €
En 1848 el fantasma del comunismo comenzaba su andadura plantando batalla contra la religión, el poder de los opresores y los explotadores capitalistas. En el breve lapso de un año, las revoluciones estallaron en las principales capitales del Viejo Mundo reclamando un cambio radical en el sistema que dignificara a los oprimidos y explotados, a los desfavorecidos y a quienes vivían en los márgenes de la política. En este contexto, Karl Marx y Friedrich Engels vislumbraron una Europa más justa y social, y por ello participaron activamente en la formación de asociaciones y en la configuración tanto de su discurso y como de su actividad.
Fernando Claudín, político, militante y una de las mentes más lúcidas del siglo XX, desgranó en Marx, Engels y la Revolución de 1848 la correspondencia que Karl y Friedrich mantuvieron en esa época, El manifiesto comunista y sus artículos en las revistas La Gaceta Renana y La Nueva Gaceta Renana, para mostrar cómo fue el proceso revolucionario de 1848 y cuál fue el papel desempeñado por dos de sus protagonistas. Claudín nos desvela en estos testimonios y documentos el legado truncado de una Europa que pudo ser y nos presenta la revolución como un horizonte de acción militante.
Inseparable del devenir del siglo XX, en especial del ciclo revolucionario que se abre en 1917, la figura de Víctor Serge no ha parado de crecer. Hijo de exiliados rusos, su infancia queda simbolizada en la muerte por miseria de su hermano. En 1917, recala en la Barcelona insurrecta; será amigo íntimo de Salvador Seguí,; cuando de Rusia llegan las noticias de ocutubre, decide partir hacia allí. Testigo y protagonista, nos deja incomparables retratos de algunas de las más hondas personalidades de su tiempo: Kropotkin, Lenin, Trotsky, Zinoviev, Gorki, Esseni, Maiakowski...
Del anarquismo al bolchevismo, Serge será sin embargo rápidamente onsciente de la degeneración del estado soviético. Su crítica a los atropellos, la represión y los crímenes le deparó el acoso y el gulag. Sufrió así el periplo de la disidencia rusa: difamación, censura, prisión, y finalmente deportación y expulsión de la URSS. Serge jamás claudicó. Para el revolucionario que siempre fue, cada hombre es responsable de sí mismo y del prójimo.
Está el capitalismo entrando en su fase terminal? A pesar de que la cuestión de la «crisis definitiva» de este sistema socioeconómico ha sido recurrente en todos los momentos decisivos del largo siglo XX (Gran Guerra de 1914, crisis de 1929, Segunda Guerra Mundial, crisis de la década de 1970), tras los cuales el capitalismo ha sido capaz de mutar para desencadenar a continuación escenarios de crisis todavía más formidables y complejos que en el caso precedente, la respuesta ofrecida en este libro es rotundamente afirmativa. Las tendencias de crisis detectadas en la actualidad (crisis de endeudamiento, crisis bancaria y financiera, crisis de la democracia, crisis ecológica y crisis geopolítica) se aproximan en opinión de Streeck a límites difícilmente superables en el marco de reproducción actual del capitalismo realmente existente. Tal y como muestra éste libro, desde la década de 1970 este ha entrado en una senda de estancamiento jalonado por una sucesión de crisis financieras asociadas a cortos periodos de crecimiento, que han desembocado en la crisis sistémica iniciada en 2007 y que lejos de reabsorberse con facilidad sigue erosionando de modo consistente las posibilidades de crecimiento y las respuestas políticas democráticas a un nuevo paradigma de comprensión y gestión de la actividad económica y financiera. La crisis de rentabilidad se ha traducido en un incremento de la redistribución oligárquica de la renta y la riqueza y ésta en una creciente desigualdad estructural, que mina gravemente los sistemas democráticos e impone modos de gestión política altamente autoritarios. Como consecuencia de todo ello, el capitalismo democrático, empujado por sus contradicciones internas y en ausencia de un sujeto político antagonista similar al que en otro tiempo representó el movimiento obrero, parece haber entrado en una espiral de descomposición, frente a la cual la única alternativa consiste en «ganar tiempo» por parte de las clases y elites dominantes, que apuestan ciegamente por la reconstrucción sin matices del actual modelo de explotación y privilegio. Si se comparte este análisis, la tarea de la crítica y la política de los nuevos movimientos antisistémicos ya no consiste en propugnar soluciones parciales o en elaborar esquemas para una reforma imposible, sino en optar audazmente por la construcción, en el entorno de caos sistémico creado por las elites económicas y políticas actuales, de un horizonte genuinamente poscapitalista.
Este libro seguirá el hilo de las interpretaciones que cada corriente y cada época han ido dando al marxismo. Se polemizará desde aquí contra aquellas más propias de un pensamiento domesticado y se pretenderá recuperar lo que consideramos la esencia del proyecto consignado en El Capital: demostrar la historicidad del capitalismo, desvelar sus procesos de fetichización y, sobre todo, probar que es un sistema social que puede ser superado. Porque la meta, tanto de Marx como de quienes esto escriben es precisamente ésa: superar el capitalismo; acabar con una economía y con un mercado que no son nada sin dominación y poder, sin violencia de unas clases sobre otras.
Por ello, lo que aquí presentamos es un Marx al que llamamos nuestro, pero que tiene una historia muy anterior a la nuestra, y que en América y otras muchas partes del globo pretendió ser aplastada a sangre, picana, capucha y fuego. Se acusó a los suyos, se nos acusó, de ser «delincuentes », «terroristas» y «subversivos». Nos torturaron y nos desaparecieron. Quemaron las personas y los libros, incendiaron las bibliotecas. Querían borrar al marxismo de la faz de la tierra...
Pero nuestros muertos no han muerto. Al igual que Marx, renacen con cada nueva rebelión. Así que aquí estamos... Esta lucha no terminó, acaba de empezar.
Conferencia CRECIMIENTO DEL AUTORITARISMO Y DOMINACIÓN BURGUESA. EL PAPEL DE ANDALUCÍA
Hacer Pueblo nº 16 (enero 2022)
"Hacer pueblo" es un espacio de los Centros Andaluces del Pueblo. Este es el programa número 16 (enero 2022).
SUMARIO:
* Entrevistas con Inaciu Galán, profesor y miembro de la directiva de Iniciativa pol Asturianu, y con Huan Porrah, profesor de Antropología social en la UPO y miembro de la ZEA .
* Acto por el centenario de La Dictadura Pedagógica en Granada.
* 4D- conmemoración del Día Nacional de Andalucía en Málaga.
* Aniversario rebelión andaluza de 1568 en Cádiar.
Música: Spanta la xente "Así suena está tierra" / Dixebra "Tia Nemesia y la Danza" / FRAC "Denominación de origen" / Juan Habichuela "A ritmo de la Alpujarra" / Guadalquivir "Baila gitana"
Novedades editoriales de diciembre
En los años de la guerra civil y del franquismo las mujeres andaluzas sufrieron la dureza de la represión de un modo peculiar, no sólo como consecuencia de los abusos a que eran sometidas –Queipo de Llano ya había avisado que «dar patadas y berrear» no las iba a salvar de la violación– sino porque se las quería castigar por haber pretendido emanciparse de la función subordinada a que las condenaba su condición; algo que resultaba aun más grave cuando se trataba de mujeres del pueblo, de individuas de dudosa moral. Pura Sánchez ha reconstruido este clima de acoso y estas prácticas represivas a través de los expedientes de los tribunales militares, completados con otros documentos y con testimonios vividos. De su trabajo surge una multitud de historias individuales de humillación y sufrimiento, a la vez que el panorama de una sociedad en que las mujeres habías de acomodarse a la subordinación y la dependencia.
Declaración conjunta por el 453º aniversario de la rebelión andaluza de 1568
Gracias a todas por estar aquí desde todos los puntos de nuestro país. Las entidades convocantes nos felicitamos por este modesto pero sentido homenaje que hacemos a la Andalucía rebelde.
Hace tres años ya estuvimos aquí pero tres años después somos seis los colectivos que nos hemos dado cita para rendir recuerdo a la rebelión andaluza de 1568 y eso ya, para nosotras, es motivo de celebración. Nos felicitamos por ello.
Nos hemos reunido aquí porque en este mismo lugar Fernando de Córdoba y Valor fue coronado como rey de Andalucía (de Granada y Córdoba) dando inicio a la rebelión que mantuvo en jaque al ejército imperial más poderoso de la época, el del monarca castellano Felipe II.
Con este acto queremos recordar la memoria de las mujeres y hombres que participaron en la rebelión andaluza de 1568 en su 453º aniversario. Una rebelión mal llamada de las Alpujarras porque en este país decimos LA ALPUJARRA y porque además esta rebelión abarcó mucho más que esta comarca, para alcanzar todas las Cordilleras Béticas.
El objetivo entonces era el de liberarse de los tentáculos del imperialismo castellano de la época y volver a recuperar la soberanía propia en este tierra, la soberanía perdida con la caída del Califato y la conquista del reino nazarí. Oponerse al régimen que desposeía a las andaluzas y andaluces de entonces de sus tierras, prohibía sus costumbres y les obligaba a someterse diariamente a la supervisión de las autoridades político-religiosas castellanas. Contra todo ello se alzó el Pueblo Andaluz y por eso osó arriesgar su vida y perderla a miles ante un régimen que ya estaba utilizando Andalucía no sólo como una colonia, sino como plataforma de colonización y expolio de los pueblos de Abya Yala, de América.
Hoy el Pueblo Andaluz sigue desposeído, más que entonces. El Estado español, heredero político-administrativo de la corona castellana, sigue persiguiendo e inferiorizando nuestra cultura mientras la propiedad de la tierra y la riqueza estan más concentradas que nunca, continúan supervisando si somos buenos súbditos o si, por el contrario, merecemos la represión que siempre se ha aplicado contra nuestra gente. Esta es la consecuencia lógica de cinco siglos de dominación capitalista y colonial de la monarquía hispánica primero y estado español después sobre Andalucía.
Y por eso es más importante recordar nuestra historia y acontecimientos como este, que los historiadores a sueldo han echado al olvido mientras ensalzan y jalean nuestra conquista. Un olvido que se plasma en los festejos por la conquista de la ciudad de Granada. Para ese evento desgraciado de nuestra historia si hay ríos de tinta que hacen un trabajo de propaganda y alienación, mientras esconden el retroceso que esta supuso para la sociedad andaluza a todos los niveles intentándonos convencer de las bondades que acarreó ser súbditos de Castilla. Por eso es para nosotras necesario que nos opongamos, no sólo con nuestra denuncia sino con nuestros cuerpos, a la celebración de nuestra conquista y por eso este año estaremos también en la plaza del Carmen de Granada. Para recordarles que aún seguimos aquí.Nosotras ahora como el Pueblo Andaluz en 1568, seguiremos luchando hasta el final. Preferimos formar parte de la rebelión que formar parte de la muchedumbre amnésica y desconocedora de su propio pasado.
¡Viva Andalucía libre!
Conmemoración de la rebelión andaluza de 1568 en Cádiar
Con este acto queremos recordar la memoria de las mujeres y hombres que participaron en la rebelión andaluza de 1568 en su 453º aniversario. Una rebelión que abarcó todas las Cordilleras Béticas con el objetivo de liberarse de los tentáculos del imperialismo castellano de la época y que mantuvo en jaque durante tres años al ejército europeo que se suponía el más poderoso de entonces, el ejército de Felipe II.
Las entidades Centro Andaluz del Pueblo “Blas Infante”, Instituto Almenara, Centro Andaluz del Pueblo “José Félix Rivera”, Instituto de la Identidad Andaluza, Centro Andaluz del Pueblo “Javier Verdejo” y Centro Cultural Andaluz (CECUAN) os invitamos a que nos acompañéis en esta visita que saldrá a las 12 de la mañana de la fuente del Vino (calle San Isidro) de Cádiar.

